En un impactante hallazgo, miembros del colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco descubrieron un campamento de adiestramiento del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en la localidad de Teuchitlán, Jalisco-México. En el lugar, además de fosas clandestinas, se encontraron tres hornos crematorios clandestinos, junto con cientos de pertenencias de personas desaparecidas, incluidas mochilas, ropa y documentos personales.
Lo que más conmocionó a la sociedad fue el hallazgo de una carta de despedida escrita por un joven, cuya desaparición había sido reportada meses antes. El impacto de este hallazgo ha sido profundo en México, un país que enfrenta una crisis de desapariciones forzadas, muchas veces vinculadas a la violencia de los carteles de narcotraficantes.
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El hallazgo de los hornos crematorios clandestinos en Teuchitlán
El pasado 5 de marzo de 2025, el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco, junto con autoridades locales, realizaron un cateo en el rancho Izaguirre, ubicado en Teuchitlán, Jalisco. Este rancho, que se encontraba en una zona rural de difícil acceso, había sido señalado por una llamada anónima como posible lugar de restos humanos. Tras la inspección, se encontraron tres hornos crematorios clandestinos y una serie de pertenencias de personas desaparecidas, entre ellas, zapatos, mochilas, ropa y documentos personales.
En una de las mochilas, los activistas encontraron una carta de despedida que generó una fuerte repercusión. La carta, escrita por Eduardo Lerma Nito, un joven originario de Cortázar, Guanajuato, estaba dirigida a su pareja y reflejaba la desesperanza y el amor que sentía por ella. El mensaje decía: "Mi amor, si algún día ya no regreso, solo te pido que recuerdes lo mucho que te amo. Y digas: se me fue mi enojón, berrinchón y celoso."

Eduardo Lerma Nito: autor de la carta de despedida
El nombre de Eduardo Lerma Nito había sido incluido en la lista de personas desaparecidas de Jalisco desde el 26 de febrero de 2024. La Fiscalía Estatal había emitido una ficha de búsqueda, ya que se temía que el joven hubiera sido víctima de la violencia del crimen organizado en la región. Sin embargo, a pesar de la desesperanza de su familia, las autoridades confirmaron que Lerma Nito se encuentra vivo y ha regresado con su familia desde octubre de 2024, tras el hallazgo de los hornos crematorios en el rancho Izaguirre.
Este giro en los hechos resalta la incertidumbre y confusión que a menudo rodea a los casos de desapariciones en México, ya que muchos jóvenes desaparecen y, posteriormente, sus pertenencias o incluso sus restos son encontrados en lugares vinculados a las actividades del crimen organizado. La carta de despedida de Lerma Nito refleja el temor y la angustia de aquellos que se ven atrapados en la violencia de los carteles.

Los hornos crematorios clandestinos: Un símbolo de la violencia en México
El hallazgo de los hornos crematorios clandestinos no es un caso aislado en México, donde la violencia relacionada con el crimen organizado ha generado una crisis humanitaria. Los carteles de narcotraficantes, como el CJNG, han sido señalados como responsables de numerosos actos de desapariciones y asesinatos. Los hornos crematorios, que a menudo son utilizados para ocultar los cuerpos de las víctimas, se han convertido en una macabra muestra del poder y la impunidad de estos grupos.
En Teuchitlán, los hornos clandestinos encontrados no solo fueron utilizados para incinerar los cuerpos de personas asesinadas, sino también como parte de un sistema de control y terror que los carteles ejercen sobre la población. La presencia de objetos personales, como zapatos y mochilas, junto con los restos óseos calcinados, ilustra la magnitud de la violencia que se vive en la región.